Más poética que nunca, Mayte Martín (Barcelona, 1965) nos presenta su último trabajo, ‘AlcantaraManuel’ (Nuevos Medios), un disco en el que musica los versos de Manuel Alcántara y en el que nos seduce con su voz inconfundible enfundada en distintos palos: tangos, boleros, bossas… heterodoxa convencida, cree que ha conseguido su álbum más personal.
¿Por qué Manuel Alcántara y no cualquier otro poeta?
En realidad, lo descubrí a posteriori. El director de la Bienal de Flamenco de Málaga, José Luis Ortiz Nuevo, quería homenajear a Manuel con un disco y decidió que la persona adecuada para musicar esos poemas era yo; fue así como le descubrí. Desde entonces, me parece un poeta soberbio, espectacular.
Enfrentarse a unos poemas que, por sí mismos, ya laten con música, ¿es complicado?
No, precisamente porque cada uno de ellos late con una determinada música y cuenta un paisaje tan bien definido es fácil; no tienes más que dejarte llevar por el poema, por donde el poeta te quiere llevar y allí, en ese sitio, suena una música que es la que he puesto a cada poema.
¿Por qué estos doce y no otros, qué tienen?
Me gustan todos los poemas que ha escrito Alcántara, no hay ni uno solo que no me guste, pero estos doce son los que más me conmovieron desde la primera lectura; después, me reafirmé, supe que estaban heridos de muerte.
¿Qué tiene que tener un poema para que emocione?
Naturalidad, mensaje claro y directo; no me gusta la poesía barroca, rebuscada, me gusta la poesía de tierra, fácil de entender. Es fascinante encontrar la belleza en frases simples y lenguajes fáciles. Para que la poesía de Alcántara emocione sólo hace falta tener sensibilidad, no ser una persona culta. Me ocurre lo mismo que con Rafael de León, otro grandísimo poeta.
¿Cuál se ha quedado fuera?
Me hubiera gustado dedicarle más tiempo a este trabajo, pero ha sido imposible; dos poemas en concreto se quedaron fuera, aunque no descarto retomarlos algún día, y añadirlos a mi repertorio o grabarlos en un futuro disco.
Todos lo poemas huelen a Guerra Civil, un rayo que no cesa…
Es que la Guerra Civil forma parte de nuestra memoria histórica, es algo que va en la genética y en el ADN de los españoles, un suceso que se hereda. Y los poemas de Alcántara sangran y sigue latiendo de dolor por esa guerra.
Por la mar chica del puerto/ el agua que era antes clara/ se está cansando de serlo”. ¿De qué se ha cansado Mayte Martín profesionalmente hablando?
Cansada es un adjetivo que suena derrotista, a tirar la toalla, algo que nunca he hecho ni creo que haga, pero me cansa ir contracorriente; me cansa el que en la industria discográfica sólo haya sitio para determinadas cosas que se sabe de antemano que vende, porque ese comportamiento denota poco respeto hacia el público. Parece que la gente no puede tener otro tipo de gustos musicales. Eso me cansa….
¿Por qué haciéndolo tan bien compone usted tan poco?
Me encanta componer, es lo mejor, inventar tu paisaje es precioso, pero también hay un inmenso placer cuando recreas cosas ajenas. De hecho, éste creo que es el disco más mío, el más personal, tiene cante clásico, boleros, tangos… En este disco están todas las Mayte Martín posibles.
Aludiendo al último tema… ¿piensa mucho en la muerte?
Sí. Y la poesía de Manuel habla mucho de la muerte, pero lo hace no de manera dramática sino con alegría incluso. De hecho, ese tema, es el más alegre de todo el disco.
De nuevo, este disco hará fruncir el ceño a los puristas…
Todo lo que hago de un tiempo a esta parte hace enfadar a los puristas, tienen miedo de perder a Mayte Martín cantaora y eso es absurdo, el flamenco forma parte de mí, pero soy una artista libre, que se estimula con otros géneros, otras cosas, lo necesito, no por experimentar sino porque me nacen otras cosas de dentro.
La última vez que la entrevisté, a propósito de su disco con las hermanas Labequè, prometió hacer un disco de copla…
Es que ahora a todo el mundo le ha dado por la copla y cuando algo se pone de moda a mí me deja de interesar. Pero lo retomaré, no te preocupes…
Y la solidaridad es un artista, ¿es una imposición o una necesidad?
Siempre hay que ayudar, y sobre todo, ayudar al distinto. Entre todos, una integración de todos los colectivos no mayoritarios no sólo es posible, sino que es necesaria.